La importancia estratégica de la cuenca del pacífico en la economía mundial vuelve urgente en América del sur la necesidad de contar con una salida segura y confiable hacia entre ambos océanos, y el Túnel de Agua Negra apuesta por ser la solución.

A la fecha aún no existe una conexión física eficiente que facilite el intercambio comercial y la integración cultural entre ambas costas continentales. Los 7.500 kms de longitud de la cordillera de Los Andes y sus 4.400 metros de altura promedio actúan como barrera.

Actualmente el 83% de la carga que circula entre ambas bandas del cono sur viaja por mar utilizando largas rutas y muy costosas. Mientras que realizar el viaje por el paso Cristo Redentor es la alternativa confiable -dos de cada tres que comercializan por tierra usan este paso-, siempre se está expuesto a la agenda de las inclemencias en el clima de altura. Además es una ruta que se aproxima a la saturación por su demanda y -lo malo de su creación estratégica- es que no permite ampliación por sus características geográficas en alta montaña.

El Túnel de Agua Negra se ha convertido en una de las obras de construcción más ambiciosas de la región, contará con el corredor subterráneo más largo de Latinoamérica y el segundo en cruzar la cordillera de Los Andes. Un proyecto que unirá el Océano Pacífico con el Atlántico desde el puerto de Coquimbo en Chile hasta Porto Alegre en Brasil, e incluirá dos túneles de dos pistas cada uno -uno para cada dirección- con un moderno sistema de ventilación, pasillos peatonales y para automóviles que conectan ambos túneles en caso de emergencia, medidas antisísmicas y casetas para personal de emergencia en sus salidas.

En términos de longitud por país, un 72% corresponderá al sector argentino y un 28% al sector chileno. Para Brasil y Argentina, el continente asiático estará más cerca a través del Pacífico, mientras que para Chile, aumenta la posibilidad de impulsar sus puertos y hacer conexión con el Atlántico.

Con un costo total de US$1.500 millones, la iniciativa es impulsada por los gobiernos de ambos países y espera ser financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Este ya aprobó un primer préstamo de US$40 millones para estructurar el proyecto y financiar su diseño final. Aunque está en su fase inicial, el proyecto Túnel de Agua Negra unirá las costas oceánicas del pacífico y el atlántico.

“Es impensable el crecimiento del desarrollo regional y una integración física satisfactoria de esta parte del cono sur sudamericano, con tan escasas vías de comunicación de buen estándar. Argentina y Chile comparten una de las fronteras binacionales más largas del mundo, junto a un formidable obstáculo físico como es la Cordillera de Los Andes”, explica EBITAN, Entidad Binacional Túnel de Agua Negra en su página web.

¿Qué le pasó al proyecto Corredor Bioceánico Aconcagua?

A fines de la década pasada comenzó a diseñarse el proyecto “Corredor Bioceánico Aconcagua”, en el cual se contemplaba un túnel de longitud nunca antes vista: 52 kilómetros.

Sin embargo, con la llegada al poder de Mauricio Macri, considerando que durante 10 años no se avanzó en el proyecto, éste anunció públicamente que le daría prioridad al Túnel de Agua Negra. Y en febrero de este año, el embajador de Argentina en Chile, José Octavio Bordón, confirmó la inviabilidad del Corredor Bioceánico Aconcagua.

 

#tips Los túneles más largos de América Latina

13,9 KM Agua Negra (Argentina – Chile)

9,8 KM Del Toyo (Colombia)

8,7 KM De la Línea o Bicentenario (Colombia)

8,2 KM De Oriente (Colombia)

4,6 KM Fernando Gómez Martínez (Colombia)

 

#tips La primera conexión ferroviaria FCTC

El Ferrocarril Trasandino Los Andes-Mendoza, oficialmente conocido en Chile como Ferrocarril Trasandino Chileno (FCTC) y en Argentina como Ferrocarril Trasandino Argentino (FCTA), fue inaugurado el 5 de abril de 1910, luego de superar muchas dificultades los años anteriores, enlazando con rieles las ciudades de Los Andes en Chile con Mendoza en Argentina y que funcionó hasta 1984.

#DECH2017